Es urgente para la industria mitigar el impacto de la subida del precio del gas

Fecha de publicación
Cateogría del artículo Eventos y Ferias
Visualizaciones del artículo Leído  2273  veces

En la jornada ‘El efecto del precio de la energía en la industria’ organizada por la comisión de Energía de Ingenieros Industriales de Cataluña se analizó el impacto que tiene en la industria el precio del gas

Es urgente para la industria mitigar el impacto de la subida del precio del gas

Central termoeléctrica de ciclo combinadode Iberdrola en Arcos de la Frontera.

Los últimos meses, el precio de la energía ha sido noticia prácticamente cada día. Se han dado importes de récord en el mercado mayorista que han tenido un impacto en los bolsillos de los consumidores. La causa es el sistema marginalista que se establece en el sector regulado, el que marca el precio de la electricidad en base a la última tecnología que la produce. Y en estos últimos meses el gas natural ha sido esta última tecnología y también ha subido de precio, entre otros factores, por cuestiones geopolíticas. Si se tiene en cuenta que el 60% del gas que se consume en España se consume a la industria, con una importancia capital en sectores concretos como la siderurgia o el textil, la crisis de precios está empezando a impactar en las empresas industriales que han visto incrementada la factura de gas de los 4.500 millones de euros del 2020 a los 18.000 millones de euros de este año.

Son datos que ha puesto sobre la mesa Virginia Guinda, ingeniera industrial y vicepresidenta de Fomento del Trabajo, en la jornada ‘El efecto del precio de la energía en la industria’ organizada por la comisión de Energía de Ingenieros Industriales de Cataluña. Guinda ha alertado que este incremento de gasto se da a pesar de que la demanda de gas se ha reducido un 6,5% en octubre, un hecho que no considera “positivo” porque pone en alerta el tejido industrial del país.

De hecho, según ha detallado la también ingeniera industrial Laura Garcia, miembro de la comisión de Energía, el sector industrial voz "con preocupación” que algunas compañías como Sidenor o Fertiberia, ya han reducido procesos productivos para hacer frente a las afectaciones por los altos precios de la energía. Esta situación se da a pesar de que la industria tenga “más posibilidades” de contratación, según señala Laura Garcia, para “diversificar su riesgo” pero asegura que la afectación es evidente. En este sentido, Garcia recuerda que en el documento ‘Crisis de precios, crisis de sistema’, Ingenieros Industriales de Cataluña hizo algunas propuestas que tendrían que tener efecto, si se aplicaran, también en la industria, como puede ser la regulación del sistema de traslación de precios, la consolidación del IVA al 10% recuperando, así, la concepción de la energía como bien esencial, o intentar que las centrales de ciclo combinado sea alcanzadas con contratos de gas natural a largo plazo.

Medidas fiscales

Uno de los problemas que tiene la industria es que no puede electrificar muchos de sus procesos y, por lo tanto, su dependencia del gas es más grande. Guinda señala que todo y los cambios que ha asumido la industria “la flexibilidad del gas es poca y la capacidad de gestión de la industria sobre este vector es muy limitada”. Por su parte, Garcia defiende que el gas natural se tendría que considerar un "vector estratégico” para la transición energética y no querer eliminarlo.

Por su parte, Blanca Losada, ingeniera industrial y presidenta de Fortia Energía ha señalado que, si con cómputo anual y con un precio de 50 euros MWh, los costes regulados de la factura eléctrica podían ser de 17.000 millones de euros y el coste de producción de unos 15.000, ahora, esta última cifra puede llegar a ser de entre 40.000 y 50.000 millones de euros.

Para Losada, el aumento de los precios de la energía "ha cambiado el panorama fiscal": el IVA repercutido por las transacciones eléctricas durante un año cumplido podría ser de 5.000 MEUR y destaca que las cifras que se afrontan en el impuesto eléctrico o la tasa municipal de ocupación de sol y subsuelo están actualmente “muy alejadas” de las que se darían en una situación de funcionamiento “con precios normales”. “El margen de actuación fiscal ofrece campo de juego”, concluye Losada. La presidenta de Fortia Energía recuerda que revisar la fiscalidad ya formaba parte de las sugerencias que el grupo de expertos para analizar la reforma del sistema energético hace tres años y que, en parte, se ha hecho con el plan de choque aprobado por el gobierno español el septiembre pasado.

Losada también es partidaria de implantar medidas, como ya ha hecho Portugal, en el sistema de renovables y reformular las anualidades que reciben los titulares de las plantas de producción de energía renovable sin que afecte a la suya a la recuperación de sus costes regulatoriamente reconocidos.

El objetivo, evitar tensiones futuras y una inflación generalizada de bienes

Para el sector, estas medidas deberían mitigar el efecto de los precios de la energía que se han disparado en un momento de “rearranque” empresarial después de la pandemia en todo el mundo, y que se puede trasladar en una inflación generalizada a todo el continente europeo. Losada ha recordado que, a corto plazo, este aumento de precios de la energía puede generar “tensiones de liquidez” a las compañías por el hecho de estar pagando la electricidad y el gas y recuperándo sus costes con cierto decalaje.

“La factura se ha multiplicado por cuatro en un mes”, alerta Losada, “y esto genera riesgos en las empresas que tienen una menor capacitado de amortiguar estas dinámicas”. Por Losada, si esto se da puede derivar con la “destrucción” de tejido empresarial tanto en la cadena energética como en la productiva y por tanto, “disminuir” la competitividad y la competencia de cara al futuro. Losada reivindica que la industria tiene que ser “clave” para la transición energética y que se trata de rebajar la factura de compra de combustibles a cambio de generar valor añadido a toda la cadena industrial y de suministro.

Losada también propone que las medidas que se puedan tomar sea “de alcance europeo” porque cree que “estamos todos al mismo barco”. Además, pide que las medidas sean “coherentes” con el posicionamiento y la filosofía que se ha mantenido desde la Unión Europea para tener mercados organizados con capacidad de adaptación y con suficiente agilidad para evitar estas estas “puntas transitorias” generen daños estructurales. “Europa tiene síntomas inflacionistas desde un punto de vista macroeconómico”, añade Losada, “y hay que poner el foco para evitar las implicaciones futuras”. A pesar de que pueda reflejar vulnerabilidades estructurales, el sector confía que esta situación sea “transitoria” y que no se produzcan más tensiones de las que ya se están dando actualmente. “La dependencia energética no la podemos cambiar pero hay efectos amplificadores que requieren soluciones o ideas más imaginativas”, concluye la presidenta de Fortia Energía.

 Un artículo publicado originalmente en Fulls d'Enginyeria

Descargas